sábado, 26 de junio de 2021

Taller especial de Agosto- Técnicas avanzadas de Limpieza y Protección energéticas


Muchos han esperado este taller por meses, y estamos a punto de necesitar estas herramientas para no cargar en pleno caos con energias que no nos pertenecen o no nos dejen avanzar.


Nada mejor que hacernos responsable de nuestra energia, del cuidado de nuestro espacio y de la limpieza y óptima salud de nuestros cuerpos invisibles energéticos. Lo invisible es parte de lo que vemos en la materia... y es importante dejar de tener miedo a lo que no conocemos y comprender que cada experiencia se presenta como una gran oportunidad de avanzar en el descubrimiento del enorme poder que tenemos los seres humanos para manejar energia, mejorar nuestra salud y la de nuestros animales de compañìa, niños, y hogar.


Este taller va a darte herramientas no convencionales, que van más allá de los sahumos de hierbas que tan famosos se han hecho y que nos ayudan muchisimo, pero no alcanzan a la hora de lidiar con energias de vibración mas dañina , como la radiacion de EMF y la 5g.


Estas herramientas se sumarán a las que ya tengas, utilices y te han sido de utilidad, he ir´n más allá a la hora de lidiar con el colapso de realidad energetica densa que estamos atravesando desde el ultimo tiempo y que se han hecho cada vez más físicas en la realidad fisica cotidiana.

Los puntos a trabajar en el taller incluirán.

* Formas efectivas de mitigar, limpiar y liberarnos de energias EMF que recibimos del entorno (incluidas la 5G)

* Rutinas de limpieza y protección energeticas personales y de tu espacio

* Qué tipos de energias invisibles estan mas presentes ahora a nuestro alrededor antes de irse definitivamente del plano terrenal, y porqué estamos en un proceso distinto de densidad.

* En qué casos podemos estar más expuestos a energias o seres inivisibles que pueden dañar nuestra salud o sacarnos del estado de equilibrio, amor y balance que buscamos.

* Nuevos ejemplos de situciones que se vivirán más a menudo y cómo lidiar con ellas

* Cómo hacernos de herramientas adecuadas para ayudarnos a atravesar momentos turbulentos.


Este taller va a tener muy pocos lugares y se dictará en Agosto de 2021.

AGOSTO
Sabado 14 y Domingo 15 de Agosto
Sabado 21 y Domingo 22 de Agosto
de tener más interesados. 

Más información de cómo anotarte, valor del taller y horarios, por favor escribir por mensaje privado. Gracias

domingo, 13 de junio de 2021

Taller de Junio " Conectando con tus memorias uterinas "

Este taller busca rescatar la informacion que llevas guardada en tu memoria celular y en tu incosciente, de.manera que puedas re vivir uno de los momentos mas importantes de tu vida, más allá de lo que te cuenten tus familiares al respecto.

Bien sabemos que no todos desciframos la realidad igial, y lo que a otros puede parecerle poco importante, puede haber generado la base dd un comportamiento que no queremos y aun asi nos acompaña de toda la vida.

Si bien la sociedad actual y la cultura moderna hace gran incapie en la individualidad, tanto niestra biologia, psique, creencias, alma como emociones se basan en esa conexion invisible ( y comprobable ) que tenemos con todos aquellos que forman parte de mi familia y han nacido antes que yo. 

Los vinculos invisibles que nos unen a mis padres, abuelos y otras historias muy anteriores a mi concepcion están aún presentes si los que llegaron antes no han podido gestionar duelos, traumas, frustraciones, culpas o tomado adecuadamente responsabilidad en hechos donde sin querer o a proposito se ha generado daño a otros.

Es facil comprender que con esas 5 heridas ham llegado al dia de hoy todos los clanes, sobre todo, si tenemos en cuenta que las tecnicas que trabajan en la.liberacion y sanacion de estas heridas son relativamente nuevas, y antes la humanidad no sabia como.resolver temas que venian pendientes deade muchas generaciones atras.

Ser un individuo con identidad propia y con el permiso y capacidad de desplegar los dones y talentos propios del alma, requiere primero resolver nuestros contratos, acuerdos y lealtades invisibles con quienes llegaron antes que nosotros a la vida familiar.
Esa es la primera "mision" o tarea que hemoa acordado a experimentar. Al no teber herramientas adecuadas para resolver este dilema y compromiso, vemos repetir escenarios, enfermedades, conflictos sin entender que para algo suceden.

Pocas veces se busca el origen de la melancolia, la falta de autoestima, problemas financieros, el no tener pareja, o la sensacion permanente de miedo a que un ser querido muera, que no te guste tu profesion o ganes poco dinero con ella, en nuestras memorias de origen.
Y sea esto o hayan otros temas moldeando tu realidad actual, habra que descubrir en esta experiencia que vives como propio, que en verdad ha sido generado en las sensaciones de tu madre transmitidas a ti, cuando estabas dentro de su panza creciendo.

Si quieres descubrir mas, puedes sumarte a este taller el dia Sabado 19 de Junio, de 2 hs de duracion, a las 11 am hora Argentina.
Para inscribirte solo tiene que enviar un mensaje y tu cupo quedara confirmado con el.pago del taller hasta el viernes anterior del taller.

Si estas buscando entender aun mas tu historia este taller es para vos.

Los espero

martes, 8 de junio de 2021

¿Qué es el miedo?

Todos hemos tenido alguna vez ataques de pánico, o miedos incontrolables, o momentos en que estamos tensos porque estamos asustados. Pero, ¿qué es realmente el miedo y cómo podemos controlarlo?

El miedo es un mecanismo y una energía que tiene diferentes funciones. Por un lado, ayuda a garantizar tu propia supervivencia. Ni más ni menos. Mientras exista el miedo, nuestro cuerpo/mente mantiene la esperanza de poder «escapar» y «salir vivo» de cualquier situación que pueda parecer amenazante. El miedo, por otro lado, es una de las energías más paralizantes, negativas y densas que pueden llegar a circular por nuestro sistema energético.

Activación del miedo

El miedo se activa cada vez que el cuerpo se siente amenazado, y en la mayoría de los casos, proviene de las primeras fases de nuestro desarrollo, cuando teníamos entre 0 y 12 meses. Es lo que nos ha hecho posible sobrevivir como bebés, ya que en nuestra primera etapa como seres humanos estamos puramente centrados en nuestro instinto y en sus necesidades, y lo único que nos importa es tenerlas completamente cubiertas, sean necesidades afectivas, de recursos alimentarios (comer o beber), de protegernos del frío o del calor, etc. Por otro lado, el miedo se nos imbuye también a través de todo tipo de estímulos exteriores, manteniéndonos siempre en el estado de tensión inconsciente por las múltiples amenazas que podemos llevar a encontrarnos en nuestra rutina diaria.

Las dos partes del miedo

Esta sensación instintiva, y a veces incontrolable, tiene dos componentes. El primero es la pura reacción inconsciente (reflejos automáticos, movimientos protectores, sensaciones internas que no controlamos, cambios en nuestros órganos como tensar los músculos, poner la piel de gallina, toser, respirar agitados, gritar, etc.) y el  segundo componente es aquel que tiene la habilidad de aprender algo de la situación que está causando esa reacción.

Básicamente es este segundo componente el que termina dirigiendo nuestra vida, pues es un proceso mental que tiene la capacidad de analizar eso que nos está «asustando», pero que la mayoría de las veces copia aquello que ha registrado de otros (por ejemplo, si nuestro hijo nos ve asustarnos por algo, copiará esa reacción en su componente «de aprendizaje» y cuando le suceda a él, por puro proceso de copia, actuará igual, aunque en principio, para él, no tenga lógica).

El «hombre del archivo»

A partir de los 9-10 meses de vida ya tenemos bastante información sobre cómo actuar ante diferentes situaciones, por todo lo que hemos visto en nuestro entorno, de forma que creamos un pequeño mecanismo en nuestro interior que se encarga de analizar y decidir qué tipo de reacción debemos usar cuando nos pase algo similar.

Este «hombre del archivo», toma nota y guarda escrupulosamente en nuestra memoria (cuerpo mental) todo aquello que va encontrando en su despertar en la vida, en lo que ve en sus padres y en lo que registra a su alrededor, y,  a partir de aquí, cada vez que se vea delante de una situación potencial peligrosa, echará mano del archivo para averiguar qué tipo de reacción debe usar.

Huir y protegernos

Por ello, cuando nos sentimos amenazados por cualquier cosa, nuestro archivador le dice a nuestra mente y cuerpo, a través de los diferentes programas presentes en nosotros, cómo debe actuar, según el tipo de amenaza a la que se enfrente, creando una niebla de míedo, un bloqueo, para que nos alejemos lo máximo posible de esa situación. Incluso los eventos futuros, que no han sucedido, pero que nos podrían pasar, y que podemos imaginar en nuestra mente, son igual de capaces de generarnos esa situación de míedo para evitar que nuestro cuerpo sufra, y hace que muchas veces no hagamos cosas porque percibimos algo en nuestro interior que nos bloquea el simple hecho de intentarlo.

Ese bloqueo es nuestro archivo, nuestro hombrecito interior que ha encontrado en nuestra memoria de cuando éramos pequeños, algo que podría amenazar nuestra supervivencia, por muy ilógico que ahora de mayores nos parezca, y que nos provoca esa reacción muchas veces totalmente incontrolada. A medida que nuestros miedos se van acumulando en nuestro cuerpo emocional y en diferentes partes de la psique, crecemos temiendo a muchas cosas cuya realidad objetiva no tendría porque causarnos temor alguno.

Cada vez que sientas miedo, pregúntate, ¿de qué me está protegiendo mi cuerpo? ¿es lógico? ¿de dónde nace este miedo? ¿quién o qué me lo ha imbuido? Probablemente te darás cuenta que puedes atreverte a hacer muchas cosas más de las que creías, simplemente dándote cuenta que la reacción que pudieras tener no es más que una respuesta aprendida en base a una memoria o experiencia anterior, pero que ahora puede que ya no tenga sentido ni razón de ser. Eliminando nuestros miedos avanzamos en nuestros caminos, y no hay carga más pesada en la mochila que la acumulación de estos.


sábado, 5 de junio de 2021

Miedo al éxito

Cuando queremos alcanzar grandes objetivos o dar grandes saltos cualitativos en nuestra vida, que implican cambios sustanciales, no solo el hecho de que estos objetivos sean difíciles de por sí influye en que los consigamos o no. A veces, uno de los mayores obstáculos que nos encontramos para dar el salto a otro nivel, es el miedo a triunfar. Es el síndrome de ¿y sí realmente tengo éxito?

Situaciones de este tipo vienen cuando nos proponemos (o nos proponen) grandes ascensos, una nueva propuesta que puede alterar nuestra vida y zona de confort, un salto hacia otro tipo de actividad que siempre hemos querido hacer, cuando montamos nuestro negocio o nos ponemos a trabajar por nuestra cuenta, etc. En los momentos en los cuales aún no hemos abandonado nuestra situación actual pero ya tenemos a la vista la nueva realidad futura es cuando, a muchos, nos sobreviene, sin quererlo, el miedo al éxito.

¿Y si todo sale tan bien cómo me imagino?

Esta idea viene muchas veces provocada por el entorno y la nueva realidad que comporta el cambio al cual estamos intentando llegar. ¿Podré con mi nueva vida? ¿Con mi nueva profesión? ¿Qué pasaría si mañana ya pudiera dejar todo y dedicarme a lo que quiero hacer de verdad? ¿Qué miedos y pensamientos me impiden tomar acciones más directas y contundentes para ello?

Cuando uno cambia de vida cambia de realidad en la que se mueve. Los amigos, los colegas de trabajo, los horarios, por decir algunas de las cosas más obvias. Por ejemplo, si te pones a trabajar con animales como siempre has querido dejando la oficina, o te pones a escribir libros como una vez soñaste, aparecerán nuevas experiencias, personas, oportunidades, obligaciones y demás en tu vida. Que estés dispuesto a aceptarlas forma parte del nuevo nivel de juego. Raramente subir a este nuevo nivel es simplemente arrastrar con nosotros lo que uno tiene a su alrededor. Aparecen nuevos retos, nuevas lecciones en la vida, nuevas enseñanzas. Hay que aprender nuevas cosas, estudiar, prácticar, desprenderse de algunas cosas (en todos los sentidos).

Un cambio de realidad

Una de las cosas más importantes que tenemos para conscientemente ser capaces de realizar los cambios que deberemos hacer es aceptar los inconvenientes que puedan aparecer en el camino mientras nos dirigimos a la nueva realidad y hacemos o aceptamos el cambio que hemos decidido hacer, no importa cual sea. Contrariamente a lo que podamos considerar como miedo al fracaso, el miedo al éxito es mucho más difícil de controlar, porque es mucho más inconsciente y no solemos darnos cuenta de él. No es que nos asuste tanto el cambio por sí mismo, sino los efectos colaterales que puede traer.

El miedo al éxito viene porque pensamos que, por fin, quizás, podamos encontrarnos con el tiempo teniendo más dinero que el que jamás podríamos soñar en nuestro trabajo actual, una vida cómo quisiéramos, un entorno cómo siempre deseamos, una felicidad como no habíamos tenido nunca o cualquier cosa que realmente nos asuste por lo buena que puede llegar a ser. Y es que todo eso nos asusta inconscientemente, porque, ¿sabré manejar mi nueva situación? ¿sabré integrar todo lo que me va a pasar? ¿no es mejor quedarme en la seguridad de lo que tengo ahora?

A todos nos ha pasado alguna vez, y de forma inconsciente, la mayoría de nosotros, postergamos esos cambios o los mantenemos bajo mínimos. El profesional que lanza su servicio de lo que sea pero no termina de dejar su trabajo actual, «por si acaso», sin darse cuenta que en realidad no se está esforzando en encontrar clientes por si le desborda y todo va tan bien que tiene que dejar la seguridad de donde está ahora, el escritor amateur que no se decide a terminar la novela y enviarla a publicar, por si de repente se hace famoso y se le va de las manos, el pintor que sólo enseña sus cuadros a sus amigos aunque todos saben que si los sacara al público serían un bombazo, etc.

Y es que a todos nos asusta que las cosas vayan extremadamente bien. Nuestra vida cambiará, y claro ¿cómo nos verán nuestros amigos, familia, colegas, ahora que estamos en otro ambiente, en otros círculos, haciendo otras cosas en un entorno al cual nuestra familia y allegados no van a poder entrar? Si queremos dejar de tener miedo al éxito tenemos que ser conscientes de que quizás tengamos que dejar cosas por el camino, amigos o gente que ya no vibran en la misma frecuencia que nosotros, y que hay cosas de nuestra vida que no vamos a poder arrastrar con nosotros.

Superar el miedo al éxito

En realidad, todo lo que tenemos que hacer para solucionar estos miedos es preguntarnos, ¿qué pasaría si tengo éxito haciendo lo que quiero y trabajando en lo que realmente quiero (o aceptando esta nueva propuesta, o lanzando este nuevo negocio)? Al focalizar nuestra atención en estos temores podemos sacarlos a la luz. Los miedos internos son como los vampiros, no soportan la luz del sol, y desaparecen y se desvanecen bajo escrutinio directo. Extrayendo de nuestro subconsciente aquello que puede condicionar nuestro éxito y trayéndolo al nivel consciente de nuestra mente ya hacemos que pierdan mucho del poder que pueden tener sobre nosotros.

No tengas miedo a triunfar, en realidad, el éxito te está esperando en ese lugar en el que siempre has querido ir. Sopesa lo que necesitas hacer para dar el salto y ve a por el. Te lo agradecerás.


Miedo a la libertad

El miedo a ser libres es una de las cosas que más nos alejan de conseguir lo que queremos. Es curioso cómo no nos damos cuenta muchas veces de lo cómodo que se vive en nuestras jaulas de oro, y ha sido gracias a un artículo de Diego Lo Destro, un compañero coach de América Coaching en Argentina, que he pensado bastante sobre dónde están esos barrotes que, invisibles a veces, nos frenan de salir a conquistar el mundo, y, a perseguir nuestros sueños. El miedo a ser libre es como el miedo al éxito, es inconsciente, y por eso es tan difícil de destapar.

Construyendo nuestra jaula

Vivir en nuestra sociedad actual implica sin lugar a dudas vivir atrapado por múltiples presiones sociales y mediáticas para llevar un cierto estilo de vida, poseer un cierto número de cosas y comportarnos de una cierta manera. Los rebeldes, los que inconscientemente quieren escapar de esta válvula a presión que es el mundo en que vivimos, lo tienen muy difícil para salir del sistema y vivir sin restricciones de ningún tipo. Los barrotes de nuestra jaula se construyen desde nuestra infancia y durante toda nuestra vida con cosas que cada vez más nos atan a mil puntos distintos: el trabajo, las relaciones sociales, las posesiones materiales, el consumismo. Es prácticamente imposible romper esos cientos de míni-cadenas invisibles, y es por eso, muchas veces, que llevamos un ritmo que no podemos llevar, o no queremos llevar, pero del cual nos es imposible escapar.

Soñamos con irnos a otro país, a cambiar de trabajo y hacer algo que nos haga sentir más libres, soñamos con tener mucho dinero, porqué eso es lo que parece que nos va a dar la libertad que anhelamos. Pero no nos damos cuenta que cambiando de lugar, solo cambiamos el idioma de las cadenas, que cambiando de trabajo, solo cambiamos el tipo de anclaje que nos sigue atando, acumulando más dinero, solo nos ata a más miedo por perderlo. Entonces, ¿es que no se puede ser libre?

La libertad es una elección

Personalmente me ha costado entender que la libertad es una elección. Para alguien que tiene como valor principal en la vida ser libre y que cada día se pelea por encontrar la forma de librarse de horarios y ataduras geográficas para llevar a cabo lo que de verdad quiere llevar a cabo (filosofía no time,no place, que le llaman) demostrar que la libertad es una elección es ardua tarea.

Pero al fin y al cabo eso es lo que la libertad es. Para entender y aceptar el sentimiento de libertad debemos entender y aceptar su contrario: la dependencia. Depender de otros es lo que hacemos todos los días. Dependemos de que alguien traiga la comida al supermercado donde hacemos la compra, dependemos de que alguien nos pague la nómina a final de mes, dependemos de que alguien haga esto o aquello. Y así mismo, otros dependen de nosotros y nuestras acciones.

La dependencia en si misma no es mala. Pero existen dos clases de dependencia que son las que definen cómo vivimos el sentimiento de libertad.

Dependencia forzada y dependencia elegida

Cuando nos vemos obligados a aceptar algo que no queremos, y no tenemos más remedio que acatarlo, hablamos de dependencia forzada. No hay gran cosa que podamos hacer aquí, no tenemos libertad porque no podemos escapar de aquello que nos la quita. Sin embargo, este caso no es el más común, aunque lo parezca. En realidad, la mayoría de nosotros vivimos en términos de dependencia elegida, pero no aceptada, y por ende, disfrazada de dependencia forzada.

Es decir, nos quejamos de eventos y situaciones que nos rodean, les echamos la culpa de que nos impiden hacer esto o lo otro, cuando en realidad solo son los barrotes de una jaula cuya puerta está abierta, pero que no nos atrevemos a cruzar y nos negamos a ver que existe una salida. Compromisos que no queremos, relaciones que no deseamos, situaciones que no evitamos, todo forma parte del miedo a la libertad, porque, ¿y si cruzo la puerta?

El problema es que hay demasiados factores que nos ciegan, el temor a lo desconocido, el desasosiego por salir de nuestra zona de confort, el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos y a nuestros temores, pero sobre todo, el miedo a ser libres, a hacer lo que queremos y cuando queremos, en un mundo lleno de reglas que nos impone absolutamente todo lo que puede llegar a imponerse. Lo peor de todo es que no nos damos cuenta. Nos han metido tanto ruido mental en la cabeza que somos ese conejo que aún sabiendo que tiene la puerta abierta, prefiere irse al rincón del agua y la zanahoria y pretender que eso es todo lo que siempre ha querido de verdad en la vida.



TALLERES

¿Qué valores motivan tu vida?

¿Qué valores motivan tu vida? ¿Cuáles son los Valores Personales más importantes que motivan tu vida? Elije hasta cinco de los valores fu...